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En medio de las pruebas que en estos momentos atraviesan
los presbíteros, la Santa Sede les pide y propone que redescubran
esa amistad con Cristo que les llevó a abrazar
la vocación sacerdotal. «El secreto o la clave de la
vida sacerdotal es el amor apasionado por Cristo
que le lleva al anuncio apasionado de Cristo», afirma el documento
que ha distribuido la Congregación para el Clero con motivo
de la Jornada Mundial de Oración por la Santificación
de los Sacerdotes. Esta Jornada, que se celebra el 3 de junio, solemnidad
de Sagrado Corazón de Jesús, fue introducida en la
Iglesia por Juan Pablo II.
En el documento distribuido por la Congregación
vaticana, cuyo prefecto es el cardenal colombiano Darío Castrillón
Hoyos, se recoge en síntesis, tanto el testamento que dejó
el Papa Karol Wojtyla a los presbíteros, en particular con
su Carta de Juan Pablo II a los sacerdotes
para el Jueves Santo de 2005, escrita desde el hospital, como
las primeras propuestas de Benedicto XVI. El nuevo obispo de Roma,
explica este documento, «nos llama a vivir este Año
Eucarístico, redescubriendo la amistad con Cristo
y haciendo de la misma la clave de nuestra existencia sacerdotal».
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Angel.
Detalle en el púlpito
de la Catedral de Las Palmas (España) |
«Estamos llamados a volver continuamente
a la raíz de nuestro sacerdocio. Esta raíz,
como sabéis muy bien, es una sola: Jesucristo nuestro Señor»,
explica el texto. «Quien deja entrar a Cristo en su vida no
pierde nada, absolutamente nada, de lo que hace la vida libre, bella
y grande», explica el documento vaticano citando la homilía
de Benedicto XVI en la misa de inicio solemne de su pontificado.
«Sólo con esta amistad se abren las
puertas de la vida -añadía ese 24 de abril de 2005-.
Sólo con esta amistad se abren realmente las grandes potencialidades
de la condición humana. Sólo con esta amistad experimentamos
lo que es bello y lo que nos libera. El no quita nada y lo da todo».
La fiesta del Sagrado Corazón de Jesús
se promulgó a raíz de las apariciones de Cristo (la
más famosa de las cuales tuvo lugar el 16 de junio 1675),
a santa Margarita María de Alacoque (1647-1690), religiosa
de la Visitación en la localidad francesa de Paray-le-Monial.
Según las actas del proceso de canonización, en la
aparición, Cristo confesó a la religiosa su dolor
por los pecados y sacrilegios de la humanidad, pero sobre todo por
las infidelidades de los que se han consagrado él, en particular
de los sacerdotes.
Para motivar la participación del
mayor número posible de fieles en esta jornada espiritual,
la Comisión Episcopal del Clero de la Conferencia Episcopal
de Perú ha publicado la siguiente oración.
Oh Dios,
protege, por la oración de tu Hijo Jesucristo,
a los sacerdotes de tu Iglesia,
contra las tentaciones que proceden del desánimo ante la
incomprensión,
de las tentaciones que proceden del desánimo ante las dificultades
del camino,
de las tentaciones que proceden del orgullo humano,
y de todo pecado.
Concédeles el don de la fe en Ti,
que crean en tu Enviado, Jesucristo,
que ha orado por todos los hombres,
y concédeles también participar en esa oración.
Concédeles la alegría de poder dar la vida por las
ovejas,
y de creer en la eficacia del Espíritu en el interior de
los corazones.
Y, concédeles, finalmente,
participar también en los consuelos del Espíritu
de Cristo.
Te lo pedimos por el mismo Jesucristo, Nuestro
Señor.
Amén.
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