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Königstein, 5 de septiembre de 2006 - "We
witness" (Testificamos) es el título
del libro en el que el P. Michael Shields, autor
del mismo, cuenta la historia de 25 sobrevivientes
del campo de concentración de Magadan,
la prisión de Siberia que fue tumba de
miles de prisioneros políticos y religiosos.
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Ángel.
Detalle de
la catedral
de
Las Palmas
(España) |
"Magadan suena en Rusia como Auschwitz
en otras partes del mundo", explicó el
P. Shields durante su visita a la sede de la
organización Ayuda a la Iglesia que Sufre
(AIS). El sacerdote, nacido en Alaska y residente
de Rusia por 14 años, señaló que "estas
historias son mi tesoro. Una vez estuvieron enterradas
en la oscuridad y ahora brillan".
El P. Shields realizó una gran labor
en Magadan, donde poco después de su llegada
comenzó a organizar reuniones con antiguos
prisioneros del campo de concentración. "Estas
reuniones sirven para darles dignidad,
porque su dignidad les fue arrebatada. Es para
darles esperanza luego de una vidadesesperada
en el campo", dice con frecuencia.
Evaluando el impacto de
estas reuniones en la comunidad local, el P.
Shields comenta que "al
principio muchos estaban en contra de estas reuniones,
pero se han hecho cada vez más populares
con el tiempo. Hoy en día, incluso autoridades
locales se dirigen a los asistentes".
Magadan fue fundada por Stalin en 1938 como
centro administrativo del inmenso complejo de campos
de concentración de Siberia.
En estos campos de trabajo forzado vivieron y
murieron unos 65 millones de personas que
vivían en las condiciones más indignas
de esclavitud. Eran prisioneros políticos
y religiosos que, en su mayoría morían.
Entre los prisioneros se encontraban miles
de sacerdotes y obispos que murieron
martirizados.
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