Vida Sacerdotal - Información para sacerdotes

Publicamos el texto de la Nota de la Congregación para el Culto divino y la disciplina de los sacramentos sobre la celebración del miércoles de Ceniza en este tiempo de pandemia.

Congregación para el Culto Divino
y la Disciplina de los Sacramentos

Prot. N. 17/21

Nota sobre el miércoles de ceniza
Imposición de la ceniza en tiempo de pandemia

Pronunciada la oración de bendición de las cenizas y después de asperjarlas, sin decir nada, con el agua bendita, el sacerdote se dirige a los presentes, diciendo una sola vez para todos la fórmula del Misal Romano: «Convertíos y creed en el Evangelio», o bien: «Acuérdate de que eres polvo y al polvo volverás».

Carta apostólica
en forma de «Motu proprio»

Spiritus Domini

Del Sumo Pontífice
Francisco

Sobre la modificación del can. 230 § 1 del Código de Derecho Canónico
acerca del acceso de las personas de sexo femenino al ministerio instituido
del lectorado y del acolitado.

El Espíritu del Señor Jesús, fuente perenne de la vida y misión de la Iglesia, distribuye a los miembros del Pueblo de Dios los dones que permiten a cada uno, de manera diferente, contribuir a la edificación de la Iglesia y al anuncio del Evangelio. Estos carismas, llamados ministerios por ser reconocidos públicamente e instituidos por la Iglesia, se ponen a disposición de la comunidad y su misión de forma estable.

Nota de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos
sobre el Domingo de la Palabra de Dios

El Domingo de la Palabra de Dios, querido por el Papa Francisco en el III Domingo del Tiempo Ordinario de cada año1 , recuerda a todos, pastores y fieles, la importancia y el valor de la Sagrada Escritura para la vida cristiana, como también la relación entre Palabra de Dios y liturgia: «Como cristianos somos un solo pueblo que camina en la historia, fortalecido por la presencia del Señor en medio de nosotros que nos habla y nos nutre. El día dedicado a la Biblia no ha de ser “una vez al año”, sino una vez para todo el año, porque nos urge la necesidad de tener familiaridad e intimidad con la Sagrada Escritura y con el Resucitado, que no cesa de partir la Palabra y el Pan en la comunidad de los creyentes. Para esto necesitamos entablar un constante trato de familiaridad con la Sagrada Escritura, si no el corazón queda frío y los ojos permanecen cerrados, afectados como estamos por innumerables formas de ceguera»2.

Ofrecemos la versión en español de la carta que el Papa Francisco dirigió al Cardenal Luis Ladaria, S. I., con motivo de la promulgación del Motu Proprio Spiritus Domini, sobre el el acceso de las personas de sexo femenino al ministerio instituido del lectorado y del acolitado.

Al Venerable Hermano
Cardenal Luis F. Ladaria, S.I.,
Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe,

El Espíritu Santo, vínculo de amor entre el Padre y el Hijo, construye y alimenta la comunión de todo el Pueblo de Dios, suscitando en él múltiples y diversos dones y carismas (cf. Francisco, Exhortación Apostólica Evangelii Gaudium, n. 117). Mediante los sacramentos del Bautismo, la Confirmación y la Eucaristía, los miembros del Cuerpo de Cristo reciben del Espíritu del Señor Resucitado, en diverso grado y con diferentes expresiones, los dones que les permiten dar la contribución necesaria a la edificación de la Iglesia y al anuncio del Evangelio a toda criatura.

La Iglesia está cercana a los que sufren como resultado de la pandemia de la covid-19. Piensa en los enfermos, en sus familiares, en quienes los cuidan y asisten, comenzando por los médicos y los enfermeros, hasta el personal auxiliar y los voluntarios. Y piensa en particular en aquellos que mueren a causa del virus. Es a través de la Penitenciaría Apostólica que la Iglesia expresa su solicitud por los que han sido golpeados directa o indirectamente por el coronavirus, otorgando específicas indulgencias y facilitando las modalidades de acercarse al sacramento de la penitencia en condiciones de emergencia. Habla de ello el cardenal Mauro Piacenza, penitenciario mayor, en esta entrevista con «L'Osservatore Romano».


 

La pandemia de la covid-19 ha suscitado algunos interrogantes sobre el sacramento de la confesión. ¿Cómo acercarse al sacerdote respetando las reglas sanitarias? ¿Hay algún modo alternativo de recibir la absolución?

Artículos relacionados

Video destacado

Vida Sacerdotal - Información para sacerdotes  Avisos legales